Periodismo 3.0
Teoría de la Comunicación Social
Para la Escuela de Frankfurt, los medios juegan el mismo papel que la religión en Marx, son el nuevo opio del pueblo.
La industria de la cultura que produce lo que convencionalmente se ha denominado “cultura de masas” se define como una cultura manipulada, falsa, no espontánea, opuesta a la verdad. En relación con esta industria lo que más preocupaba a los pensadores críticos era: la falsedad, señalando, que se trata de un conjunto preempaquetado de ideas producidas en masa por los medios de comunicación que causan un efecto apaciguador y represor a la gente, lo que se representa a la perfección en la siguiente foto.
Dicen que cuando la producción cultural se industrializa el bien cultural se somete a las leyes del mercado: oferta y demanda y la calidad dependerá de lo que el público quiere o puede consumir, no de lo que el autor quiera. Además se convierte en un producto de consumo masivo y se baja la calidad; se pierde la capacidad crítica individual del autor: la originalidad.
Otro problema es la homogeniciación, para poder consumir un producto masivo, las masas deben poseer gustos homogéneos, un elevado nivel crítico de parte del público así como las diferencias entre culturas impiden una fácil comercialización de los productos culturales, esta alienación a la que, dicen, están sometidas las masas la podemos observsar en la siguiente imagen, que también es una clara crítica al capitalismo.
El aparente fracaso de las predicciones revolucionarias de Marx se debe a la capacidad de la superestrucutra, especialmente a través de los medios de comunicación masivos, para manipular el proceso histórico de cambio económico: la ideología de la clase dominante habría llegado a condicionar la base económica a través de un proceso de asimilación de la masa obrera.
Para la escuela el proceso es claro: de tanto consumir productos de baja calidad en los que todos se parecen y responden a las mismas estructuras, la gente, el público, termina acostumbrándose a ello y no requiere más.
Adorno, Horkheimer, Marcuse, entre 1930 y 1970, denuncian que los llamados medios masivos de comunicación están al servicio de las clases dominantes y manipulan ideológicamente a los individuos, generándoles una falsa conciencia de que viven en una sociedad justa y democrática.
Esta denuncia la podemos extrapolar a la situación actual. Un ejemplo son las televisiones públicas, concretamente la televisión autonómica gallega, la TVG. Hace unos meses El Intermedio de hacía eco de las presiones que sufren los profesionales del canal autonómico de Galicia por parte de la Xunta a la hora de redactar y emitir las informaciones.
Este es el blog donde casi diariamente los periodistas de TVG realizan, de forma anónima por miedo a graves repercusiones laborales, sus denuncias: eunonmanipulo.wordpress.com


