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El Control Social de la Redacción: El Mundo y sus directores, Casimiro Barcia-Abadillo y Pedro J. Ramírez.
 

Teoría del Control social de la redacción:

 

Cuando unas personas interactúan con otras lo que surge es el conflicto. ¿Cómo ha llegado un gatekeeper (Casimiro) a tener un papel importante en la redacción?  Porque ha sabido muy bien moverse entre los grupos, tiene cierto dominio para comunicarse con los demás y entonces no habría llegado a su puesto. Cuando hay sobreabundancia de noticias hay el conflicto, porque cada uno tiene diferentes enfoques con los que abordar una noticia.  Este concepto de conflicto añade el carácter personal, subjetivo que tiene cada uno. Lo que resulta claro para una persona es ambiguo para otra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Teoría del control social de la relación:

 

Esta teoría parte de las investigaciones de k. Weyck, T Werneck y C. Heydack sobre el poder de los grupos. Las aportaciones de estos autores se recogen porque se quiere estudiar qué relación se da en la redación de un servicio informativo entre distintos tipos de grupos: los periodistas, los gatekeeper y los directivos de la empresa. La teoría que se ocupa de esto es la del “control social de la redacción”

En esta relación a parte de los problemas que hemos visto en otras teorías (sobrecarta/infracarga de información  sensacionalismo /sesmo) también surgen situaciones de conflicto. De esto se ocupa esta teoría, las situaciones de conflicto entre periodistas, gatekeeper y los directivos.

Se  habla de dos términos:

  • Término de las relaciones interpersonales: las denominó Eric Berne, Transacciones. Distinguía las siguientes: las complementarias,  las cruzadas, las arrogantes, exasperantes..etc

  • Término de los reportajes conflictivos: entendemos por reportaje conflictivo aquella información que no está de acuerdo con la política de la empresa informativa (la que choca con los intereses del periódico) y que no están dentro de la lógica de esta organización. Sin embargo este reportaje o noticia conflictiva puede que sí que tenga sentido publicarla desde la lógica del profesional, el periodista.

    Si el periodista la quiere publicar y la empresa considera que choca, se da una situación de conflicto. 

    Ej. Todos los asuntos destapados en el diario el Mundo por Pedro J.

 

 

En los últimos días ha aflorado la ruptura entre dos periodistas que trabajaron juntos durante veinte años. Las hostilidades se desataron tras la fiesta del XXV aniversario del rotativo en la que no pudo aparecer en las fotos Pedro J.. Este domingo se vivió uno de los últimos episodios de esta guerra en el que se habia vetado a Pedro J. a poder escribir en el periódico.

La historia empieza cuando los mandamases de Rizzoli Corriere della Sera Mediagroup (RCS), propietarios italianos de Unidad Editorial, editora de El Mundo, decidieron a finales de enero de 2014 destituir a Pedro J. como director del diario que fundó 25 años atrás, justo después de salir deDiario 16. Una decisión que cogió por sorpresa a muchos pero que vino precedida de un progresivo empeoramiento de las relaciones entre el periodista y, por ende, el diario que dirigía y el Gobierno del PP. Sin entrar en los motivos de aquel despido, que el propio Ramírez ha relacionado con sus famosas cuatro horas con Bárcenas y con la forma de informar sobre el caso por parte del diario, el caso es que los dueños de la empresa decidieron fulminar al único director que había tenido El Mundo y colocaron en su lugar a Casimiro García-Abadillo, hasta ese momento vicedirector. 

 

Condiciones del despido y algunos choques previos:

 

Al firmar esta destitución, RCS y Pedro J. acordaron una indemnización de al menos 13 millones de euros para el periodista. Según el contrato suscrito, el riojano seguiría ligado a Unidad Editorial, escribiendo en El Mundo un artículo por semana y presidiendo La aventura de la historia. Además, Ramírez se comprometía a no crear un medio propio durante un período de dos años. Si alguna de las dos partes incumplía algunos de los puntos del acuerdo, podría reclamar hasta 100.000 euros por incumplimiento a la otra parte. En un principio, unos y otros vendieron una sucesión ordenada al frente del rotativo. Aunque después llegaron algunos choques previos...

Uno de los principales tuvo lugar en marzo, cuando García-Abadillo reconoció en un artículo que el diario había cometido errores de bulto en sus investigaciones del 11-M. Algo que no gustó nada a Pedro J., que se pronunció en sentido distinto. Tiempo después tuvo lugar otro problema grave en el rotativo cuando trascendió que el actual director mantuvo un agrio enfrentamiento con la periodista Ana Romero a cuenta de una información sobre la abdicación de Juan Carlos I. Ahí el problema no fue con Pedro J., sino con su hija y el marido de esta, ambos empleados de El Mundo por aquel entonces, que denunciaron en Twitter la censura a su compañera. La respuesta de Abadillo fue suspender a ambos de empleo y sueldo. Curiosamente, Pedro J. negó que hubiera habido censura -es decir, negó la versión de su hija y defendió al director- cuando le preguntaron por este hecho en una entrevista en el propio diario. 

María Ramírez y Eduardo Suárez, los dos afectados, acabaron por dejar el diario tiempo después. Parecía que aquel problema se había enterrado. Pero entonces vino otro asunto cuanto menos polémico. Pedro J. presentó en Cádiz su libro La desventura de la libertadjunto a Ana Romero. Y desde la redacción de Madrid se ordenó que aquel acto no apareciera en las páginas de la edición andaluza del rotativo. Algo que, obviamente, tampoco contentó a Ramírez. Igualmente el pasado verano, a Abadillo y su equipo tampoco les hicieron ninguna gracia unas declaraciones de Pedro J. en las que ésteamagaba con crear su propia cabecera. Y tampoco les gustaron algunas otras declaraciones del fundador porque ellos consideran que él ponía en solfa su independencia periodística. 

 

 

Última carta publicada en El Mundo de Pedro J. Ramírez: “De peces y peceras”

 

 

 

En respuesta a esta entrevista realizada por El Mundo a Casimiro

 

 

 

 

Esta pregunta fue una de las que encendieron al ex director del periódico

 

¿Qué falta y qué sobra de Pedro J. en EL MUNDO?

 

Pedro es el padre de la criatura. Muchos lo consideraban un periódico de autor. Ahora el periódico es más coral. Me gusta un periódico del que dentro de 10 años la gente diga 'ELMUNDO' y no 'El periódico de Casimiro'. (¿Y qué será el mundo si Pedro J. crea el universo?) Pedro montará un portal. Será un gran competidor y nos obligará a ser mejores. (¿Pero le molesta lo que Pedro J. dice últimamente?) Personalmente, no. Él es como un pez al que sacas de la pecera y lo pones en la mesa. Se muere. Ya no tiene el agua para vivir. Él estaría más feliz teniendo un medio propio y dirigiéndolo y no en esta posición tan incómoda que le hace decir cosas que no me gustan.

 

 

La respuesta de Pedro J. fue:

 

“No sabes, querido Casimiro, la alegría que me diste el sábado pasado cuando leí lo mucho que hablabas de mí en la vistosa entrevista que accediste a conceder a este periódico. Lo de menos era que algunas de tus frases -«Pedro J. es como un pez al que sacas de la pecera y lo pones en la mesa. Se muere. Ya no tiene el agua para vivir»-, no fueran precisamente simpáticas. Lo de más que por fin, al cabo de nueve meses de incomunicación sólo interrumpida el día que te invité a almorzar en casa poco antes del verano, justo cuando ya sentía el escozor de ese látigo de la indiferen- cia con el que sólo se fustiga desde la cima, decidiste reanudar el diálogo que mantuvimos a diario durante los treinta años en los que primero te nombré jefe de sección, después te nombré redactor jefe, después te nombré subdirector, después te nombré director adjunto, después te nombré vicedirector y por fin respaldé la decisión de la editora de nombrarte director, una vez consumada mi destitución”.

 

Artículos que explican el desacuerdo:

 

 

 

 

 

 

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